25.9.12

El cuerpo es sabio



Los cuerpos no piensan, no se preocupan, no tienen ningún problema con ellos mismos. Nunca se golpearon o avergonzaron de sí mismos. Ellos simplemente tratan de mantenerse equilibrados y saludables. Son totalmente eficientes, inteligentes y hábiles. Donde no hay pensamiento, no hay problema. Es la historia que creemos, que nos contamos, lo que nos deja confundidos.

Byron Katie

13.9.12

Quinta Ley de Hamer comentada por Madame Sixt


5. Ley de la Quintaesencia o comprensión del sentido de la enfermedad

Toda enfermedad es un programa especial que pone en marcha la naturaleza y tiene un profundo sentido biológico. Debajo de los malestares, dolores, trastornos y estorbos, la naturaleza nos brinda la oportunidad de poder recuperarnos y compensar los desgastes provocados por los conflictos biológicos que originan los conflictos psíquicos. Si observamos bien, comprendemos y no tenemos pánico, volveremos de nuevo a estar curados y regenerados. 

Madam Sixt: "Es la quintaesencia, la deducción que se puede extraer de las otras cuatro leyes. En esta nueva perspectiva de la Medicinad el Corazón, no hay benigno ni maligno, sólo hay el profundo sentido biológico de la naturaleza, los ritmos de normatonía, simpacotonía, vagotonía, normatonía... Y todo esto tiene un profundo sentido. Es necesario advertir que esto es un esquema ideal, esto supone que la persona soluciona el conflicto y todo va bien, pero por desgracia este esquema no suele presentarse mucho aún porque el solo hecho de ir al médico provoca lo que ellos llaman metástasis, una hipótesis que nunca ha sido probada, como pasa con la mayoría de los conceptos de la medicina actual. O sea que el mismo cáncer "se extiende" hacia más de un órgano, cuando lo que en realidad ocurre es que hay más de un conflicto activo. Por ejemplo en el caso del señor con cáncer en el hígado, si además de preocuparse por la subsistencia afectando su hígado, también se hubiera sentido desvalorizado, podría haber afectado sus huesos y presentar las dos afecciones. No obstante, como los médicos no comprenden esto, piensan que el paciente está muy grave y al ofrecer tal diagnóstico generamos un tercer conflicto provocado por el miedo: "Me voy a morir, de esta no me salvo..." o "Me voy a morir y qué va a ser de mis hijos, estos niños tan pequeños..." Entonces cuando la persona regresa al médico un mes después, ya no sólo tiene cáncer en hígado y huesos, sino cáncer de pulmón."

 Fuente: Aquí

Segunda Ley de Hamer comentada por Madame Sixt


2. Ley de la Simpacotonía y Vagotonía

Toda aparición de un DHS es seguido por una etapa de Simpacotonía (fase activa del conflicto), y otra de Vagotonía (fase resolutiva o curativa del conflicto). Esto significa que tras la vivencia de un suceso que nos ocasiona un conflicto psíquico, el organismo pone en marcha un sistema para procesar y resolver las implicaciones de dicho conflicto a nivel biológico. En la primera etapa, también llamada fase fría, el organismo se prepara para enfrentar el conflicto. Este periodo de simpacotonía es muy importante, pues permite a la persona sobrevivir a pesar del gran impacto que acaba de sufrir. Normalmente cambia el carácter de la persona, puede estar irritable, nerviosa, malhumorada; los familiares suelen notarla rara, dicen que le ha cambiado el carácter. Come menos, duerme poco o no duerme, adelgaza, y las palmas de las manos están muy frías. Por el contrario, durante la siguiente etapa que es la fase de vagotonía o fase caliente, el organismo va a llegar a la resolución del conflicto. Aquí es donde empieza en realidad la curación, sin embargo hasta ahora se había estado pensando que esto era la enfermedad, puesto que es aquí cuando aparecen los primeros síntomas físicos evidentes que pueden ser desde ulceraciones hasta tumoraciones cancerígenas, en función de la zona cerebral que haya sido afectada durante el DHS.



Madam Sixt: "Es muy importante comprender esta ley porque si se entiende bien, se entiende el fundamento de esta nueva perspectiva. Tenemos un sistema biológico extraordinariamente bien concebido para proteger la vida. El DHS, es más que un simple estrés, se trata de una grave preocupación y este profundo impacto cerebral, va a desencadenar en el organismo una reacción, una respuesta que se llama de simpacotonía. A partir de la aparición del DHS todo nuestro organismo entra en estado de emergencia para intentar buscar una salida a esta situación tan dramática que nos agobia. En este combate que se inicia, toda nuestra energía se va a centrar en un punto para encontrar una salida y eso va a hacer que nuestro cuerpo se enfríe en esos momentos. La segunda fase, la de vagotonía, va a llevar a la resolución del conflicto. Esta es la terapia natural que ofrece la naturaleza. Esta es la fase de reparación. En la primera es donde se combate. Ahora descansamos y nos recuperamos. Aquí es donde empieza la curación y aparecen los primeros síntomas de la enfermedad, de lo que llamamos e interpretamos como enfermedad. Aparece edematización en el foco de Hammer y en el órgano afectado. Edematizar significa que el órgano se hincha de líquido, está inflamado. El cerebro es como una esponja, cuando hay edematización, se hincha de líquido y eso puede provocar dolor cerebral y a nivel del órgano también. Los tres niveles, psíquico (emocional), cerebral (mental) y orgánico (corporal), se reparan simultáneamente. Los dos niveles que podemos ver, el del cerebro y el del órgano, aparecen hinchados y esto resulta muy evidente en un tac (Tomógrafo Axial Computarizado). En esta fase va a haber  fatiga, pueden haber pérdidas de sangre, puede haber fiebre, pueden haber dolores, sudoración... hasta el día en que aparece la crisis epileptoide o crisis de curación que, dependiendo de la enfermedad, puede presentarse como un punto de máximo agotamiento o de fiebre intensa en el que sube la temperatura hasta 40 grados, por ejemplo. Cada tipo de conflicto va a desencadenar una manifestación diferente. Cuando hay conflictos que afectan la motricidad, la crisis no es epileptoide sino epiléptica, con los espasmos conocidos. En la primera parte de la vagotonía los síntomas son tolerables, en la segunda se incrementan y en la tercera, parecen alarmantes. Es cuando se suele recurrir al médico. Cuando se hacen análisis puede que los valores sanguíneos aparezcan alterados. Los marcadores tumorales (las pruebas que se hacen ahora para el cáncer), pueden estar disparados. Los médicos se alarman, pero no se asustarían tanto si entendieran que es el principio de un proceso de curación. El mensaje de este proceso biológico es "descansa, reposa, permanece en quietud". Desgraciadamente en esta fase reparadora, que es donde hay más síntomas, es cuando más nos alarmamos, y a veces lo que ocurre es que terminamos muriéndonos de miedo. Cuando uno va al médico llega con un conflicto, pero sale con dos, el segundo es que uno sale muerto de miedo. El médico trabaja con toda su buena voluntad, pero no conoce esta perspectiva. Ahora vosotros la conocéis. Esta etapa de crisis epiléptica o epileptoide es el estupendo sistema que ha encontrado la Madre Naturaleza para poder evacuar los edemas a nivel cerebral, que es el nivel más peligroso. En esta etapa de vagotonía, hay una breve parte en la que por algunos momentos vuelves al estado de simpacotonía y ocurre una vasocostricción que aprieta y ayuda a evacuar el edema, especialmente a nivel cerebral. En el momento de estas crisis epileptoides, dependiendo de la magnitud, es posible que la persona se orine encima. Va a haber un pico de fiebre alta y sudoración, que son los medios naturales que el cuerpo tiene para refrescarse, para enfriarse cuando ha habido esta situación. Para ayudar a pasar este momento a la persona, las cosas pueden variar dependiendo del daño que hay y de los síntomas, pero por ejemplo se puede ayudar aplicando compresas frías a nivel local y a nivel cerebral. Podéis ver que en general no hacen falta medicamentos muy caros ni procesos muy sofisticados."

Fuente: Aquí

Primera Ley de Hamer comentada por Madam Sixt


1. Ley Férrea del Cáncer
Todos los tipos de cáncer tienen como origen un síndrome psíquico vivido en aislamiento que nos pilla por sorpresa. Esto significa que, si ante una situación vivencial, hay una respuesta cuyo impacto emocional desequilibra psíquicamente a una persona -situación que denomina Dirk Hamer Sindrom (DHS) en memoria de su hijo muerto-, dicho impacto ocasiona también un impacto a nivel cerebral y un impacto a nivel orgánico. En realidad este es el origen de toda manifestación de enfermedad, sin embargo, para que se genere una manifestación tan fuerte como el cáncer, Hamer observó que el impacto, además de ser verdaderamente dramático y pillar a la persona completamente desprevenida, debe ser vivido en aislamiento.

Madam Sixt: "Cotidianamente vivimos en un ritmo denominado normatonía, marcado por el día y la noche. Todos tenemos pequeños problemas, pequeñas preocupaciones, pero por la noche nos vamos a la cama y dormimos. Esto es normal. El DHS es una situación que deviene cuando ocurre un hecho inesperado que nos pilla desprevenidos y que vivimos en aislamiento. Eso es muy importante porque según los estudios del Dr. Hamer, no se trata de cualquier problema, ni es una situación de la infancia lejana, siempre es una situación inesperada, dramática, y vivida en aislamiento que se ha dado en un pasado reciente. El desencadenante de las enfermedades que padecemos hoy es reciente. Seis meses, máximo un año atrás, excepto en algunos casos de epilepsias o parálisis. Cuando una situación es crónica desde hace mucho tiempo, tenemos que hay una situación con recesivas, que es lo normal dentro de la situación que vive la persona. El DHS tiene que ver con la forma de sentir de la persona, con la manera en que vive y experimenta una situación  conflictiva que lo impacta. La misma situación puede desencadenar un cáncer en diferentes órganos del cuerpo dependiendo de la forma en que dicha situación es vivida por la persona. Es el sentir de la persona lo que va a determinar la localización del impacto cerebral y con ello el impacto al órgano afectado que corresponde a dicha localización cerebral."


Fuente: Aquí

12.9.12

Yujacha: té coreano

Yuja o Citrus ichagensis

El yujacha o yuja cha es un té tradicional coreano hecho de yuja (유자) finamente cortado con su piel y mezclado con miel o azúcar. Para prepararlo, se mezcla una cucharada de yucheong (유청, jarabe espeso de yuja) en una taza de agua normalmente caliente. El color es amarillo y se parece a mermelada. La propia fruta yuja tiene un sabor fuerte, agrio y amargo a un tiempo, por lo que los coreanos la emplean en mermelada dulce para hacer el té. El yujacha puede hacerse en casa o comprarse ya preparado en tarros de cristal. Se emplea como remedio herbal para el resfriado común y afecciones invernales parecidas.

Fuente: Wiki

Sustituyendo la yuja por limón conseguimos idéntico té.

Preparación:

Para hacerlo solo hay que lavar bien los limones, dejarlos remojar un poco en agua tibia con sal, luego dejarlos secar y cortarlos en rodajas finas con piel y todo, tomamos un frasco debidamente esterilizado y ponemos hasta 5 cm de las rodajas de limón, luego cubrimos generosamente con miel, si el frasco es grande repetimos el proceso hasta completar el mismo, recordad que la miel es un conservante natural de hecho es el único alimento no perecedero que existe, una vez listo cerramos y almacenamos en un sitio fresco a la semana ya esta listo para consumirlo, dura hasta que se acabe.


¿Como hacer el té "Yujacha"?

Se toma una cucharada de la conserva se vierte agua caliente, se revuelve y listo.
También se puede usar la conserva como si fuese una mermelada, o en tortas o galletas dulces.

Propiedades:

  • Inflamación de la garganta
  • Tos
  • Escalofríos
  • Entrar en calor

Fuente: Ecocosas


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